sábado, 11 de julio de 2015

Broken Inside

- My friend! What’s up? How are you doing?
- Hey! I´m fine thanks! What about you?
- Hey man.. Don´t lie to me. I can see you behind your body, your smile is just a little fake and your eyes.. Your glance looks sad. I can even see some tears deep down. What’s wrong? Come on, talk to me.
- Please, don’t do that. I´m just fine. I´m thoughtful, you know, life things..
- Come on boy! You always hide your feelings. Spit it out!
- I have no idea how can I say to people how I’m feeling.. It’s just rare you know. Things happening all time, I can’t even stop thinking for a second..

(His friend up his head and start staring at him)

- I´m broken inside. That’s the phrase. I’m broken inside…


After these words, he left. His friend couldn’t do anything else. Everything looks so complicated when it’s about feeling and relationships… 





Por dentro, él se carcomía, se hacía daño. El hecho de no saber, de la indecisión, de cómo continuar y de ciertas actitudes, hacían todo mucho más complicado. Él la quería, y mucho. Más siempre se dijo que no estaba enamorado. Semanas atrás, recuerda en su mente que alguien le había preguntado si lo que buscaba es una persona con la cual estar, una relación duradera. Quién más, sino él, quería, pues siempre quiso, tener una relación de amistad y amor con una persona. Hacía semanas que venía planteándose la posibilidad de avanzar, de formalizar, ir por más. Pero ahora, estas ciertas actitudes lo hacen dudar. Dudar de si es lo correcto, dudar sobre el futuro. Incluso, dudar sobre la continuidad de seguir, aún tal como se está ahora. 


Lo que más él se preguntaba, era si era él mismo el que estaba tan mal, tan equivocado… No comprendía, dudaba de sí mismo, y de sus convicciones. ¿Hasta cuándo así?, era una pregunta constante en él. ¿Qué hacer? ¿Qué no?



Las agujas del reloj corrían, mientras él, sentado como siempre frente a la computadora escribiendo, sólo se limitaba a recordar. Él se daba cuenta, que aunque el tiempo pase, aunque las circunstancias externas se modifiquen, aun cuando uno cambia, y mucho, y cuando los hechos de afuera hacen a la persona más fuerte; muy por dentro, él seguía siendo ese chico, de corazón frágil, hecho añicos, que sólo entiende de llorar en los rincones de aquellos bares desolados, que hacen destruir a todo y cada una de las patas que sobrellevan la actividad diaria del exterior…

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